Las princesas somos sensibles, tan sensibles que notamos la rotacion de la tierra. Tan sensibles que notamos y percibimos la raices del alma. Por haber vuelto hoy a mis raices, al interior de mi alma, ese mundito donde soy solo yo y en mi forma mas pura. Donde no tengo que simular nada, fingir estar bien ni sonreir si no tengo ganas. Muchas veces desde ese rinconcito que tanto me gusta me refugio y me pongo a observarte. Es maravilloso porque siempre logras esa perplegidad ante lo que veo. Es raro no? pero me llegas adentro muy adentro y siento esa sensacion de sosiego, porque no necesito nada mas, solo eso hoy.
