El miedo se esfumó.
La tristeza se ve ahora tan distante, porque hasta ella se cansó de mirarme a los ojos.
Solo me quedan esos cuentos de princesas, porque alli puedo creer… todavía puedo creer que hay sueños que no se han desmoronado por completo.
Aunque TODO me demuestre que lo que añoro solo existe en libros y pensamientos cuando me pongo a divagar mirando las estrellas. Esas tontos pensamientos que solo son pensamientos de niña que todavia llevo muy adentro.
O simplemente historias de VIDA, porque ya lo demás es pedirle al presente lo imposible… y al futuro, al futuro no puedo pedirle nada. Porque sería seguir estrellándome contra una realidad que no quiero ver: Que el mundo vive muy bien sin amor.
Yo me sabía todas las reglas, pero las reglas no me conocían a mí. Nunca supieron que yo solo pedía algo básico. Mis sueños no han cambiado desde la infancia:
Una casita con verjas blancas, violetas en el balcón, ventanas con persianas verdes y geranios en las macetas, un árbol de ciruelo en el jardín trasero, veranos con olor a comida hecha en casa, risas… alguien que me quiera que ademas de decirlo me haga sentir que ese amor es desinteresado y verdadero, solo porque sí, porque el amor es así… yo y mi alma jugando con las piedras de un caminito de sueños. Siempre busco algo especial, proque lo especial es lo que me llama muchisimo la atencion pero siempre tambien cuando creo haberlo encontrado me doy cuenta de lo comun de las cosas. Sera que lo especial solo existe en mi mundo? Que nunca coincide con lo real? Creo que pedí demasiado. Y hoy que todo eso se esfumó, les pido a mis sueños que no se sientan solos sin mí, porque hoy les digo adiós. Lo otro sería simplemente esperar la muerte. Y para salvarlos debo dejarlos ir, por lo menos así seguirán viviendo en la memoria de una niña que se empeña en seguir viva muy dentro mió. El resto, irá como siempre, al baúl de las cosas que debieron ser y no fueron
