Quería quedarme así… esperando que la tristeza se canse de verme la cara de idiota y se fuera solita, por donde vino!!!
Bueno no se fue tan así, parece que se enamoró un poco de mi, pero a veces me le escondo y me mato de la risa cuando la veo desesperada buscándome. Pobre… luego viene y se me apega otra vez, se acurruca en mis brazos y me llora en silencio. Pide que no la deje… pero yo le explico: que no se puede quedar a vivir para siempre conmigo, y la pobre, triste como es… entiende y me deja un tiempo. Entonces puedo respirar un poco mejor, porque es que las dos nos bebemos todo el aire y no nos alcanza.
Cuando estoy sola, la siento arrastrando sus pies por la casa, como buscando la forma de reconciliarse conmigo, de meterse conmigo en la cama y que nos quedemos horas mirando estrellas juntas, que nos quedemos dormidas con los ojos hinchados de llorar, en silencio claro, porque no se puede hacer un escándalo de lágrimas como hice el otro día, porque hasta ella se espanta y no sabe donde meterse.
No es que le tenga cariño, no!, Pero es que a veces la soledad es tan grande y la falta de amor y de cariño sobrepasan la barrera de lo posible… Entonces viene ELLA, la tristeza… calladita… mirándome de reojo y la dejo que se instale en mi pecho. Se ha convertido en mi compañera de tardes silenciosas y de noches de insomnios. Sé que debo dejarla ir… pero uno se encariña con lo que tiene mas cerca, siempre es así!!! Y en estos momentos… lo más cerca que tengo es a ELLA: LA TRISTEZA…
